Redacción Evelin Rosas

De acuerdo con la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE), actualmente se evidencia una caída de al menos 25% en coberturas de vacunación en casi todas las regiones del mundo incluyendo Latinoamérica.

“El riesgo más inmediato de la caída de coberturas es el incremento de enfermedades prevenibles por vacunas, como sarampión, rubeola, tétanos neonatal o poliomielitis”, alerta el médico pediatra Carlos Torres, en el marco del Vaccine Academy, evento organizado por la empresa farmacéutica multinacional, Sanofi Pasteur.

El umbral de inmunidad de rebaño para sarampión, por ejemplo, necesita una cobertura de inmunización del 90% en adelante, “si se baja de ese número habrá la posibilidad de infección. Cada persona con sarampión lo transmite a 12 o 16 personas más”, afirma Torres.

Según el experto, en 2018, Brasil, México y Argentina reportaban en total 1.100 casos de sarampión, lo que evidencia que las inmunizaciones ya presentaban una paulatina reducción en la región, antes de la pandemia.  

De su lado el pediatra infectólogo, José Brea, agrega que, del 1 de enero al 20 de mayo de 2020, en América se registraron un total de 3.407 casos confirmados de sarampión en 9 países. Brasil registró 3.155 incluidas 4 defunciones, México 172, Argentina 60 casos y 1 defunción, Estados Unidos 12 casos, Bolivia, Chile y Uruguay 2 casos, Canadá y Colombia 1 caso respectivamente.

“Los programas de vacunación están siendo interrumpidos por los esfuerzos que se realiza para detener la COVID-19, Las muertes por sarampión están en aumento a nivel mundial y los países más podres enfrentarán el mayor riesgo”, añade Brea.

Según UNICEFF, alrededor de 20 millones de niños presentan el esquema incompleto de vacunación. La caída de coberturas también puede aumentar las enfermedades propensas a brotes como influenza, tosferina, sarampión, meningococo, fiebre amarilla, difteria poliomielitis.

Estas enfermedades necesitan una cobertura de vacunación superior al 80%. Así como las enfermedades que pueden ocasionar alta morbimortalidad, especialmente en poblaciones vulnerables, como la influenza y neumococo.

“La influenza por ejemplo es una enfermedad muy parecida con la COVID-19, tiene factores virales, de huésped y externos. La diferencia grande es que el covid afecta de una manera menos severa a niños”, explica el médico pediatra, Carlos Torres.

Cuando llegue el invierno al hemisferio norte, la influenza será un riesgo muy grande según Torres, “actualmente el hemisferio sur ha padecido ese riesgo, afortunadamente por estar en confinamiento, no se han dado casos de influenza como se esperaba. Pero en la medida en la que los países abran seguramente va a haber”, apunta.